Narrativas

De Blogx Populi - Wiki Hispano
Saltar a: navegación, buscar

Contenido

[editar] El proyecto keops

Archivo:Jf 28.jpg
Proyecto Keops - foto IMC-BCN
El chico encargado del Proyecto Keops debe tener unos 28 años. Lleva puesto un djellaba: una prenda blanca de finas rayas oscuras, con un largo que llega más allá de las rodillas y con mangas hasta las muñecas. Debajo puedo ver que viste unos vaqueros negros que lucen gastados, y unos zapatos grises. Su trato es amable y sus explicaciones sencillas: la pirámide bio-energética está orientada teniendo en cuenta los polos de la tierra. Dentro de ella, una suerte de cama tiene la cabecera al norte. Yo puedo acostarme con la cabeza en esa dirección, o hacia el sur. Como mejor me parezca. Debo dejar fuera mi mochila, mi abrigo y mi teléfono móvil. Si siento alguna molestia puedo cambiar mi orientación y poner mi cabeza al lado contrario de la cama. Él apagará la luz y en cinco minutos volverá para despertarme o indicarme que el tiempo ha transcurrido. Se asegura de que yo lo tenga todo claro, se despide, apaga la luz y me deja solo en la habitación, acostado sobre una cama construida a base de colchonetas apiladas, reposando bajo una pirámide cuyos cuatro lados están hechos de papel bond y celo.

Lejos de favorecer mi relajación, la pirámide bio-energética parece generarme un desagradable dolor de cabeza. Siguiendo las indicaciones, me incorporo para recostarme luego, orientándome al sur. Solo consigo un tímido alivio. Después de los cinco minutos, escucho unos pasos, la luz se enciende y el chico me pregunta por mi experiencia, me conduce a la salida. Todo pensé, menos que me encontraría una cosa así en este sitio, le comenté al muchacho. Él solo sonrió. ¿Ya ha empezado la charla de BlogMail?, le pregunté. A lo cual me respondió que aún faltaba un poco, pero que podía esperar en la biblioteca. Se despidió de mi, e hizo pasar a otra persona a la habitación.

Mientras el proyecto keops sigue su marcha, yo me siento en la biblioteca de aquel Centro Social Ocupado, sólo, y empiezo a garabatear apuntes en mi diario de campo.

[editar] Teatro

Después de dar algunas vueltas alrededor del lugar, por fin doy con la calle. Tan pronto doblo la esquina un mensaje en el muro llama mi atención. Está escrito con aerosol rosado e indica la dirección que estoy buscando. Una flecha muestra el camino. Luego otra más. Finalmente doy con una puerta corrediza de metal en la que están pegados algunos papeles. No reparo en ellos, llevo 10 minutos de retraso y no quiero perderme la conferencia sobre BlogMail. Otras cosas llaman mi atención. Desde la calle, la entrada del recinto tiene toda la apariencia de un teatro. No sé exactamente qué genera en mi esa impresión. Quizá en algún momento el edificio se empleara con este fin. Hoy en día, los graffiti, las pancartas, los anuncios, y el estado ruinoso de sus muros ocultan, de alguna manera, ese pasado.

Después de atravesar un par de puertas me encuentro en un salón un tanto oscuro. A mi izquierda, una barra atendida por dos sujetos jóvenes. Justo al lado, una mesa donde reposa una CPU desprovista de su carcasa y una pantalla de ordenador encendida. Luego, algunas mesas más, donde varias personas sonríen, fuman y charlan. Es la primera vez que estoy en un lugar como este, sin embargo, siento cierta familiaridad. En el ambiente habita una melodía conocida: Drágula de Rob Zombie. Estoy ingresando en el mundo al que solo había accedido a través de los artículos y de los libros, a través de las páginas web y las listas de correo. Estoy entrando en un universo poblado por hackers y activistas.

Tanteando entre la multitud de estímulos trato de encontrar el camino al auditorio principal. Paso por alto un gran tablero donde está escrito con tiza blanca el programa del día. Atravieso una puerta sobre la cual brilla un anuncio que dice Silencio. Me encuentro entonces en lo que, antaño, era el teatro mismo: un gran espacio con un escenario al fondo, una barra en el lado opuesto, y una maraña de pasillos colgantes en el cielo raso. Lo que se encuentra allí reunido me desconcierta: en su parte más baja, las paredes están cubiertas por dibujos de colores vivaces; en otros lugares, están revestidas por gigantescas pancartas donde puede leerse cosas como Libertad Pres.o.s, Prou repressió als moviments socials, Acció directa o Resistencia Anti-especuladora. El suelo se encuentra deteriorado y pintado parcialmente de rojo, también se aprecian manchones de pintura de otros colores, pedazos de cinta de enmascarar, colillas de cigarrillo, una lata de cerveza. Del techo cuelgan grandes reflectores que dan luz al lugar, un afiche de The Matrix, así como algunos papeles azules y planteados. Los pasillos colgantes están numerados. También hay una especie de rieles. Desperdigados por el lugar, veo un cubo de basura, un par de señales de tráfico, algunas vayas, asientos viejos e inservibles, un perro sin collar y una hilera de sillas de teatro recostadas contra un muro.

Ocupando solo una pequeña parte del teatro, un grupo de 28 personas se reúne. Casi todos son hombres (solo cuento 6 mujeres). De variado aspecto, se encuentran sentados en sillas también variopintas; unas de madera, otras de plástico, unas blancas, otras negras, o rojas. Dirigen sus miradas a una imagen que se proyecta sobre una plataforma blanca hecha de plásticos pegados con celo. Una chica, sentada sobre una plataforma de madera que se eleva unos treinta centímetros del suelo, explica alguna cosa sobre video digital. Encuentro una gran dificultad para entender lo que dice. Su acento es italiano y mezcla en su discurso el español con el idioma de su país. Sin embargo, no es por ello que me cuesta seguirle. Definitivamente me encuentro en otro mundo.

[editar] Internet

La conexión a Internet ha fallado. Son las ocho de la noche y la conferencia sobre BlogMail, originalmente programada para las seis de la tarde, aún no se realiza. �?l va de un lado a otro, a veces solo, a veces con su ordenador portátil, los cables y el cañón. Lo ubica todo en la biblioteca; pero luego se traslada a otro salón. En su ir y venir, cada vez que pasa por la primera planta, recibe palabras de ánimo por parte del chico del Proyecto Keops.

Finalmente, la intervención de �?l ha sido programada y ubicada: se hablará sobre BlogMail después del taller sobre Go que está en curso. Mientras esperamos en el salón, yo me quedo mirando por un momento a los participantes del taller. En parejas o cuartetos se reúnen en torno a un tablero sobre el cual colocan fichas blancas y negras. Me acuerdo vagamente de una escena de Beautiful Mind, en la que, tras perder una partida, John Nash reacciona violentamente y huye afirmando que el juego no es perfecto.

Para la conferencia es necesario poner todo a punto. �?l me pide que le consiga un alargue para conectar su ordenador a la red eléctrica. Poco tiempo después de entregarle lo que me pide, llega un chico con el cañón. Lo conectan también a la toma, y luego a la computadora. Oprimen el botón de encendido y algunos segundos después podemos ver en la pared la imagen que antes solo era apreciable en el monitor. En una pantalla blanca se vienen registrando los intentos de la máquina por conectarse a Internet, hasta que por fin lo alcanza con éxito.

En efecto, Internet siempre ha estado allí. Pero yo solo he podido apreciar su presencia al estar todo conectado: cuando la máquina se enlazó a la red eléctrica, al cañón y a la red wireless; cuando las personas empezaron a utilizarlo. Aunque la descarga de páginas es bastante lenta, ahora �?l, que por fin empieza su conferencia, cuenta con la seguridad para decir: Ahora hay Internet aquí. Podéis mandar un e-mail a BlogMail y saldrá publicado.

[editar] Nada más que la verdad

Llegar a casa después de un sábado intenso es un gran alivio. Me recuesto en el sofá mientras intercambio algunas palabras con mi compañero de piso. El la tele empieza una película que me resulta bastante familiar. La ví por primera vez en Cartagena de Indias, durante unas vacaciones de navidad. En aquella semana la transmitieron sin parar en un canal de cable con poco repertorio. Al principio fue divertido escapar del calor abrazador, en frente del televisor, acariciado por el aire acondicionado. Cuando me aprendí los diálogos me dí cuenta que había sido demasiado, y empecé a odiar el film. Su nombre era Mentiroso, mentiroso.

En esta película, Jim Carrey nos enfrenta a las dificultades pavorosas y ridículas a las que se enfrenta un abogado que solo puede decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Los argumentos que el personaje le transmite a su hijo, para que éste pida el deseo mágico que reestablecerá el orden del universo, me recuerdan la charla sobre BlogMail. El problema básicamente es el mismo: la lógica de una sociedad que funciona sobre la diferenciación entre la información pública y privada. Origen de los problemas sobre la verdad, la mentira, la vida política y la intimidad del hogar. Una inquietud ponía el dedo en la llaga, al finalizar la charla de �?l: ?Tu que eres psicólogo me puedes contestar esto? indicaba un asistente ?Todos nos comportamos diferente en público y en privado, ¿por qué lo hacemos??

[editar] Nuestro correo ya es público

Juan me contó que cuando vivía en el Reino Unido (creo que concretamente en Londres) recibió por e-mail unas fotos que se había hecho con un@s amig@s en la playa nudista a la que habían ido en verano. Poco después recibió un aviso de su compañía proveedora de la conexión a internet que más o menos venía a decir que si volvía a utilizar su conexión para hacer uso de contenido pornográfico se la retirarían (aunque no las facturas mensuales, contaba Juan que precisaron) Mi amig@ al principio flipaba y no entendía a qué se estaban refiriendo..., luego comprendió que se referían a esos mails pertenecientes a su vida "privada", perfectamente legales y donde, como éll@ mism@ dijo, "¡¡lo que se veía era mi culo!!".

Nuestro correo ya es público, pero no somos nosotr@s quienes lo controlamos y quienes decidimos para quien lo es. Yo prefiero tomar el control y decidir que mi culo también lo veas tú.

Herramientas personales
Espacios de nombres
Variantes
Acciones
proyectos
Navegación
Herramientas